domingo, 11 de abril de 2010

Anchor Porter y Gonzo Imperial Stout




La Porter de Anchor es una de las mejores cervezas que he probado últimamente, de un color negro oscuro, con una espuma densa y muy cremosa, poco olorosa, de sabor suave y con muchos matices a caramelo o regaliz en la boca. Anchor es una de las microcerveceras mas importantes y con más tradición de Estados Unidos.

Definitivamente, las Imperial Stout se han convertido, junto con las Trapistas belgas, en mis favoritas. En esta ocasión la Gonzo Imperial Stout, de la micro (americana también) Flying Dog, propiedad de George Stranahan, amigo de Hunter S. Thompson, de ahi el nombre de la cerveza y el estilo de la etiqueta. La cerveza en si es muy oscura, como debe ser, con mucho olor, una espuma oscura y densa, con características de ron y chocolate, casi dulce antes de los golpes secos del cacao y un fuerte golpe de amargor del lúpulo.

lunes, 15 de marzo de 2010

Manifiesto en contra de las modas y tendencias.

La moda (del francés, mode y éste del latín, modus, modo o medida) indica en su significado más amplio una elección o, mejor dicho, un mecanismo regulador de elecciones, realizadas en función de unos criterios de gusto. La moda son aquellas tendencias repetitivas, ya sea de ropa, accesorios, estilos de vida y maneras de comportarse, que marcan o modifican la conducta de una persona. La moda en términos de ropa, se define como aquellas tendencias y géneros en masa que la gente adopta. La moda se refiere a las costumbres que marcan alguna época o lugar específicos, en especial aquellas relacionadas con el vestir o adornar.

Desde principios del siglo XX ha habido grupos de jóvenes que se han manifestado abiertamente en contra de esas modas, formando lo que se ha llamado contracultura, pero estas formas alternativas y combativas frente al stablishment se han convertido, una y otra vez, en aquello a lo que criticaban o en su defecto, el capitalismo las ha reconducido hasta hacerlas manifestaciones menos peligrosas para su status quo, es decir, domándolas. ¿Cómo se ha hecho esto? Muy fácil, poniendo de moda aquellos signos característicos de esa contracultura, quitándoles así su fuerza originaria. ¿Ejemplos? La cresta mohawk, el pelo largo, las chupas de cuero, los pantalones de pitillo, las camisas de cuadros, etc. El mayor problema que acarrean las modas es que convierten a sus enemigos en parte del sistema, anulando completamente la fuerza de estas corrientes.

No es sencillo definir o acotar quienes son los responsables de esto, y ello puede sonar a una paranoia conspiracionista, pero no hay ninguna duda de ello. Una de los mecanismos que se emplea son los medios de comunicación, desde los mas generalistas hasta los mas “especializados”, todos ellos están repletos de propaganda. En los de gran audiencia, como por ejemplo, los 40 criminales o la MTV, la música no es mas que otro producto y se vende como tal, pero en el paso concreto del punk, por volver al ejemplo anterior, es cierto que se muestra como un elemento contracultural, pero al ser emitido desde esos canales es evidente que niega su condición al banalizarla. Pero la gran parte de los medios “underground” también caen en ello, aunque de una forma diferente pero casi peor y me explico: en este tipo de publicaciones podemos ver las últimas tendencias dentro de los géneros musicales, o del tipo que sea, que se presentan a si mismos como contraculturales, pero el mero hecho de presentarse en este tipo de medios niega su condición precisamente por que el dinero que le permite a la revista publicar una entrevista en la que un artista critica el capitalismo, es la marca de zapatillas que pone su anuncio en la contraportada de la misma revista, y que explota a niños en el sudeste asiático para recortar gastos, por utilizar un ejemplo frecuente y no muy rebuscado. Por ello incluso ser punk es una moda y por ello hay que acabar con el punk. Sólo cuando un movimiento cultural se mantiene en todo momento al margen de ese pólipo fagotizador que es el capitalismo, puede mantener intacta su integridad. Es cierto, que en muchas ocasiones no es el colectivo el responsable de esa Aufhebung, si no que el capital se apropia de ello, sin mas, sin avisar a nadie, por ello, si no se forma parte de nada, sólo buscando la mas absoluta neutralidad estética se conseguirá no formar nunca parte del negocio y poder combatirlo.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Últimas películas: El silencio de los corderos, de Jonathan Demme; American Splendor, de Shari Springer Bermanen y Robert Pulcini, y Crumb, de Terry Zwigoff.

Últimos discos: Blues Breakers with Eric Clapton, de John Mayall & the Bluesbreakers; Rewind that, de Christian Scott y Reggae jazz attack, de Don Drummond.

Libros en proceso: Fenomenología del espíritu, de G.W.F. Hegel; Razón y revolución, de H. Marcuse y Crimen y castigo, F. Dostoievski (con este llevo como 5 meses, pero ese que no avanzo, tengo que estar constantemente volviendo páginas atrás para poder entender la psyché de los personajes)


domingo, 14 de febrero de 2010

Paulaner



Últimas cervezas catadas: Paulaner Helles y Paulaner Salvator. La primera es una Helles típicamente bávara, es decir, una pale lager bastante normalita y una doppelbock, respectivamente. Respecto a la primera no diré nada, la segunda, decir que la doppelbock es un tipo de bock, una cerveza de baja fermentación originaria de la ciudad alemana de Einbeck. Esta cerveza es muy fuerte, de un color oscuro y posee un alto contenido de alcohol.

viernes, 3 de abril de 2009

La banda australiana AC/DC descargó esta noche una tormenta de rock and roll sobre Madrid en un concierto que desató pasiones entre sus 18.000 seguidores congregados en el Palacio de los Deportes.
Fueron casi dos horas de rayos y truenos en las que el grupo de los hermanos Young combinó los grandes éxitos con temas de "Black ice", su último álbum, tomando como guión toda su iconografía: cuernos, campanas, trenes, llamas, cañones y mujeres lascivas. La leyenda de AC/DC habla de la entrega incondicional del grupo en directo, de su fidelidad inquebrantable a una fórmula tan sencilla como efectiva plasmada en una colección de canciones demoledoras que su público espera con ansiedad en cada gira. "A ver si es verdad", comentaba un treintañero que aguardaba su turno para entrar en el Palacio de los Deportes con un grupo de jóvenes llegados del extrarradio madrileño, uno de esos lugares donde la llama del grupo prendió hace ya tres décadas.
A Víctor, que se hizo mil kilómetros para ver el concierto le valió el primer riff de la noche para exclamar: "¡Ya amorticé el viaje¡". Eran las primeras notas de "Rock and roll train" y a Angus Young, vestido todavía de colegial a sus 54 años recién cumplidos, le quedaban por sacar aún un montón de riffs de su mítica Gibson SG. El cantante, Brian Johnson -61 años- prometía al público que tendría rock and roll hasta reventar. Y vaya si lo cumplieron. Con Angus y Brian en primera línea de fuego, y Malcolm Young (segunda guitarra), Cliff Williams (bajo) y Phil Rudd (batería) en retaguardia, AC/DC fue encadenando una descarga detrás de otra.
Al tercer tema, el celebrado "Back in black" que da título a su álbum más exitoso, los técnicos de sonido ya se habían hecho con los mandos y la banda rodaba con demoledor esplendor por un espectáculo calculado al milímetro. Pero nadie quería sorpresas. Y Angus Young siguió el guión para desprenderse durante la interpretación de "The Jack" -todo un homenaje al blues- de su chaqueta, su camisa y su corbata, acabar enseñando al público sus calzoncillos con el anagrama de la banda, y alcanzar un inquietante parecido con el Gollum del Señor de los Anillos.
Luego Brian Johnson bajó del techo colgado de una campana que llevaba el nombre del grupo, que acometió "Hell's bells", el tema que abre "Back in black", al que unieron otro de los momentos más memorables del álbum, "Shoot to thrill". Son canciones con las que aún no puede competir en el favor del público el último single del grupo, "Anything goes", que dio paso a una intensa traca final con "You shook me all night long", "TNT", "Whole lotta Rosie" y "Let there be rock". Este último tema se cerró con un interminable solo de Angus Young, que se hinchó esta noche a terminar las composiciones tocando con una sola mano para deleite de su público. Al verle, algún espectador reconoció a gritos la existencia de Dios.
AC/DC se retiró brevemente, pero aún debía llevar a su público hasta la "Autopista al infierno" y más allá. Cuando lo lograron, la tormenta cesó. Así que sí, todo era verdad. AC/DC amplió su leyenda entre algunos que jamás habían visto al grupo en directo y se la recordó a los seguidores más veteranos. Y Víctor jura que regresará a Asturias presumiendo de haber estado allí. La banda, que el martes pasado actuó en Barcelona y el sábado lo hará en Bilbao, volverá a España en junio, en la parte final de una gran gira que inició en Oslo en febrero y que cerrará en Glasgow el 30 de junio. La mala noticia es que las entradas para los conciertos del Vicente Calderón y el Estadio Olímpico de Barcelona están agotadas desde hace tiempo

Madrid, 3 abr (EFE)