Cerveza: Saint Lamvinus
Cervecera: Cantillon
Tipo: Lambic
Apariencia: color muy similar al del vino rosado, es decir, un rojo suave, muy poco turbio, poca espuma blanca, poco carbónico.
Aroma: muy intenso y complejo, vinagre de Módena, vino, uva, madera, manzana verde y toque funky.
Sabor: complejísimo, en un primer momento predominan los sabores propios de las lámbicas, para luego pasar a predominar los del vino, por lo tanto empieza con ese funky terroso, manzana verde, vinagre de Módena y luego se nota más el dulzor de la uva y la madera. Alcohol muy bien integrado. Retrogusto larguísimo. Punto agrio, pero compensado, equilibrado, no es excesivo.
Maridaje: entrante, con ensaladas, queso o foie.
Vaso recomendado: definitivamente porrón.
ABV: 5%
Ratebeer: Overall 100/ Style 95
Opinión personal: esto es algo muy especial, a mí, personalmente, me encanta. En primer lugar por lo complejo que sé que es el proceso de creación de una cerveza de estas características, pero es que esta tiene un plus añadido, es una lambic pura, no una gueze, está envejecida en barrica con uvas de Merlot, resultando una auténtica orgía de sabores, una mezcla perfecta entre el vino y la cerveza. Por eso mismo nunca he probado nada así (aunque tenía muchas ganas) de tal forma que no puedo dar una nota de estilo. Y en segundo lugar por el resultado en sí, muy compleja, con muchos matices, pero nada exagerados, compensados. Excepcional, eso sí, para amantes de lo agrio! La bebí en el Pedal.
Nota personal: 100
lunes, 30 de julio de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
Zulogaarden Strawberry Madnes
Cerveza: Strawberry Madness
Cervecera: Zulogaarden
Tipo: Pale ale con fresas
Apariencia: color amarillo dorado, turbio, poco carbónico, corona blanca y escasa.
Aroma: muy fresco, intensidad media, ligeramente ácido, predominan los cítricos pero también se nota fresa ácida, muy sutil.
Sabor: cuerpo medio, refrescante, un pelín amarga, final seco, notas cítricas, fresa ácida. Alcohol bien integrado. Retrogusto medio.
Maridaje: comida picante.
Vaso recomendado: shaker o tulipa.
ABV: 5%
Opinión personal: es una pale ale bien hecha y equilibrada, esperaba que se notase más la fresa, pero está bien. Muy refrescante, sería una buena cerveza para el verano. Me hice con ella en la Feria de Noblejas.
Nota personal: General 82/Estilo 86
Cervecera: Zulogaarden
Tipo: Pale ale con fresas
Apariencia: color amarillo dorado, turbio, poco carbónico, corona blanca y escasa.
Aroma: muy fresco, intensidad media, ligeramente ácido, predominan los cítricos pero también se nota fresa ácida, muy sutil.
Sabor: cuerpo medio, refrescante, un pelín amarga, final seco, notas cítricas, fresa ácida. Alcohol bien integrado. Retrogusto medio.
Maridaje: comida picante.
Vaso recomendado: shaker o tulipa.
ABV: 5%
Opinión personal: es una pale ale bien hecha y equilibrada, esperaba que se notase más la fresa, pero está bien. Muy refrescante, sería una buena cerveza para el verano. Me hice con ella en la Feria de Noblejas.
Nota personal: General 82/Estilo 86
martes, 24 de julio de 2012
Cata introductoria de cervezas en Oronda
El pasado Domingo se dio lugar una cata introductoria de cervezas en el Restaurante Oronda, de Majadahonda (Madrid). Desde aquí quiero agradecer a todos los asistentes el haber venido y la paciencia por haberme soportado. Lo pasamos muy bien y creo que todos aprendimos algo, así que, por lo menos yo, me quedo con buen sabor de boca.
La primera de las cervezas que probamos fue la Inedit de Damm, una cerveza de trigo ligerita, un poco en la honda de las Witbier belgas, con naranja y semillas de cilantro. Fue bien aceptada, gustó a casi todos y fue una buena forma de empezar porque nos dejó con ganas de seguir.
La siguiente cerveza tenía que ser una lager fresquita y muy bebible, así que, ¿qué mejor opción que La Virgen, que está hecha en el pueblo de la lado? En general, esta también gustó bastante, entra bien, es refrescante, pero tiene un puntillo especiado y cítrico, gracias a los lúpulos, que le da un punto diferente y muy rico.
La tercera fue una Saison, y dentro de este estilo, que me encanta, una de las más antiguas: Dupont. Siendo la cata en verano y con la predilección que yo tengo por este tipo de cervezas, no podía saltármelo, si bien es cierto que hubo algunos a los que no les gustó demasiado, pero todos coincidieron en lo interesante y peculiaridad de la cerveza, al margen de su historia, que también es interesante, desde luego, y ayuda siempre a entender un poco mejor la cerveza y sus particularidades.
Después pasamos a una IPA, al principio pensé en poner una muy clásica, una inglesa, como la 400 Pound Monkey, pero luego me di cuenta de que eso es ya casi la recuperación de un estilo, lo suyo sería poner una IPA actual, pero sin pasarse, así que me incliné por la Punk y por los comentarios que me hizo la gente, parece que fue un auténtico éxito. A todos, o casi todos, les gustó mucho, especialmente su aroma, mientras que el amargor, aunque para los hop-heads, no sea excesivo, para una introducción al mundillo, quizá si que lo sea.
La cerveza más polémica, sin duda, fue la quinta, la Märzen de Schlenkerla. Me atrevería a decir que fue la más problemática, hubo unos cuantos a los que no gustó en absoluto, pero a otros en cambio, es la que mas les sorprendió y eso era precisamente lo que yo buscaba, sorprenderles y más aún al mostrar que era una lager, porque mucha gente asocia las lager a sabores muy suaves y esta cerveza es de todo menos suave. Así que en el fondo creo que fue un acierto.
Las opiniones sobre la siguiente cerveza fueron bastante más consensuadas: a todo el mundo le gustó. Era la Oatmeal Stout de Anderson Valley y la elegí porque es un buen ejemplo de stout, tiene los aromas y sabores que tiene que tener pero tiene un puntito diferente, la avena, que le da un toque diferente y más interesante.
Por último y como traca final, una trapense: la Rochefort 10, una auténtica joya que me sigue impresionando cada vez que la tomo. Gustó mucho y en cualquier cata que se precie creo que debe haber una cuádruple.
Es cierto que para que todos los tipos de fermentaciones estuviesen representado faltaba una lambic, pero también es cierto que en todas las catas, mas o menos serias, que he organizado con anterioridad ha sido siempre la que menos ha triunfado, llegando a desagradar a algunos. Pero después de hacer esta creo que voy a volver a incluirla en este tipo de catas, es necesario.
Espero que repitamos pronto y para los que vinieron y que se hayan quedado con ganas podríamos organizar algo de lo que comentabamos, monotemáticas de IPAs, de trapenses, lúpulos, maltas, lagers, hay muchísimas posibilidades.
Dicho esto sólo me queda agradecer de nuevo a los asistentes el hecho de que vinieran y, por supuesto, a la Oronda, la oportunidad de hacer esto en su local.
La primera de las cervezas que probamos fue la Inedit de Damm, una cerveza de trigo ligerita, un poco en la honda de las Witbier belgas, con naranja y semillas de cilantro. Fue bien aceptada, gustó a casi todos y fue una buena forma de empezar porque nos dejó con ganas de seguir.
La siguiente cerveza tenía que ser una lager fresquita y muy bebible, así que, ¿qué mejor opción que La Virgen, que está hecha en el pueblo de la lado? En general, esta también gustó bastante, entra bien, es refrescante, pero tiene un puntillo especiado y cítrico, gracias a los lúpulos, que le da un punto diferente y muy rico.
La tercera fue una Saison, y dentro de este estilo, que me encanta, una de las más antiguas: Dupont. Siendo la cata en verano y con la predilección que yo tengo por este tipo de cervezas, no podía saltármelo, si bien es cierto que hubo algunos a los que no les gustó demasiado, pero todos coincidieron en lo interesante y peculiaridad de la cerveza, al margen de su historia, que también es interesante, desde luego, y ayuda siempre a entender un poco mejor la cerveza y sus particularidades.
Después pasamos a una IPA, al principio pensé en poner una muy clásica, una inglesa, como la 400 Pound Monkey, pero luego me di cuenta de que eso es ya casi la recuperación de un estilo, lo suyo sería poner una IPA actual, pero sin pasarse, así que me incliné por la Punk y por los comentarios que me hizo la gente, parece que fue un auténtico éxito. A todos, o casi todos, les gustó mucho, especialmente su aroma, mientras que el amargor, aunque para los hop-heads, no sea excesivo, para una introducción al mundillo, quizá si que lo sea.
La cerveza más polémica, sin duda, fue la quinta, la Märzen de Schlenkerla. Me atrevería a decir que fue la más problemática, hubo unos cuantos a los que no gustó en absoluto, pero a otros en cambio, es la que mas les sorprendió y eso era precisamente lo que yo buscaba, sorprenderles y más aún al mostrar que era una lager, porque mucha gente asocia las lager a sabores muy suaves y esta cerveza es de todo menos suave. Así que en el fondo creo que fue un acierto.
Las opiniones sobre la siguiente cerveza fueron bastante más consensuadas: a todo el mundo le gustó. Era la Oatmeal Stout de Anderson Valley y la elegí porque es un buen ejemplo de stout, tiene los aromas y sabores que tiene que tener pero tiene un puntito diferente, la avena, que le da un toque diferente y más interesante.
Por último y como traca final, una trapense: la Rochefort 10, una auténtica joya que me sigue impresionando cada vez que la tomo. Gustó mucho y en cualquier cata que se precie creo que debe haber una cuádruple.
Es cierto que para que todos los tipos de fermentaciones estuviesen representado faltaba una lambic, pero también es cierto que en todas las catas, mas o menos serias, que he organizado con anterioridad ha sido siempre la que menos ha triunfado, llegando a desagradar a algunos. Pero después de hacer esta creo que voy a volver a incluirla en este tipo de catas, es necesario.
Espero que repitamos pronto y para los que vinieron y que se hayan quedado con ganas podríamos organizar algo de lo que comentabamos, monotemáticas de IPAs, de trapenses, lúpulos, maltas, lagers, hay muchísimas posibilidades.
Dicho esto sólo me queda agradecer de nuevo a los asistentes el hecho de que vinieran y, por supuesto, a la Oronda, la oportunidad de hacer esto en su local.
lunes, 23 de julio de 2012
Fort Motueka
Cerveza: Motueka
Cervecera: Fort
Tipo: American Pale Ale
Apariencia: no se aprecia muy bien en la foto, pero el color es caramelo, poco carbónico aparente, poca espuma de color beige. Turbidez media
Aroma: intenso, un primer momento cítrico pero más tarde predominan las frutas tropicales, piña, mango, propios del lúpulo, también se nota la base maltosa, que le da toque a caramelo y vainilla.
Sabor: cuerpo medio, ligeramente amarga, final seco. Predominan las frutas tropicales pero también se nota la malta, ligeramente resinosa y un pelín picante. Alcohol bien integrado.
Maridaje: pizza.
Vaso recomendado: shaker o pinta.
ABV: 4,9%
Opinión personal: Muy buena Pale Ale, muy aromática, monovarietal del lúpulo que le da nombre, de origen neozelandés . Bien hecha, compensada y equilibrada. Disfrutable en El Pedal.
Nota personal: General 86/Estilo 91
sábado, 21 de julio de 2012
Leve introducción al lúpulo
Los que me conocen, cervecísticamente hablando, saben que no soy un hop-head, quicir, no soy un enfermo del lúpulo, no me encanta todo lo que tenga lúpulo y cuanto más mejor, hay gente así y me parece estupendo, pero yo no soy uno de ellos. Aún así, es evidente que esta maravillosa plantita nos ha regalado grandes momentos gracias a sus alfa-ácidos y por eso creo que hay que hacer una breve reseña sobre lo que es. Voy a tratar de hacerlo en varios post, tratando los distintos estilos, esto es sólo una pequeña introducción muy somera, para ir familiarizándonos con el oro verde, que muchas veces hablamos de él como si nada y hay cositas que no está de mas recordar, yo el primero.
El lúpulo (Humulus lupulus), es una de las tres especies de plantas del género humulus, de la familia de las Cannabáceas. Es oriunda de Europa, Asia occidental y Norteamérica.
Aunque frecuentemente se considera trepadora, no posee zarcillos ni ningún otro apéndice para este propósito, sino que se sirve de robustos tallos provistos de rígidas vellosidades inclinadas abajo. Es una herbácea perenne que puede alcanzar ocho metros de altura, con hojas palmato-lobuladas de 3 a 5 lóbulos dentados. Siendo una especie dioica, las flores femeninas y masculinas surgen en plantas separadas, las primeras, de color verde claro, se reúnen en amentos y son usadas como saborizante y agente estabilizador en la cerveza, las masculinas, amarillo verdosas, forman panículas. El fruto se denomina aquenio.
El ácido del lúpulo, ácidos α o alfa-ácidos, tiene un suave efecto antibiótico contra las bacterias Gram positivas y favorece la actividad de la levadura de malteado.
Ya utilizado por los romanos hace 2000 años en la fabricación de la cerveza, actualmente, en la elaboración occidental, el aditivo principal que se utiliza para hacer de contrapeso (de equilibrante si se prefiere) al dulzor de la malta es el lúpulo (Humulus lupulus). De esta planta se utiliza la flor hembra sin fecundar. En la base de sus bracteólas hay unas glándulas que contienen la lupulina, que es el ingrediente que aportará a la cerveza su sabor amargo y los aromas propios. Del amargor son responsables los ácidos amargos, y los aromas proceden de aceites esenciales constituidos en especial por compuestos bastante volátiles y delicados a base de ésteres y de resinas. Existen numerosas variedades botánicas del lúpulo que son objeto de investigaciones intensas. El lúpulo es la causa de la estimulación del apetito que produce la cerveza.
Básicamente se clasifican en tres categorías:
Lúpulos amargos
Estos lúpulos son los que aportan más elementos amargos que aromáticos. Los representantes más conocidos de esta categoría son el brewer's gold y el northern brewer o nordbrauer, aunque también existen especies más simples en aceites aromáticos pero que aportan un gran amargor como es el cascade.
Lúpulos aromáticos
Lógicamente, éstos aportan más elementos aromáticos que amargos. En este apartado se conocen especialmente el saaz/zatec que definen el estilo pilsener de cerveza, el spalt, el tettnanger y el hallertauer en el área alemana, y los kent goldings y fuggles en el área anglófona.
Lúpulos mixtos
Aportan ambas características juntas aunque menos acentuadas. Esta categoría es muy variable y mal definida. Deberíamos también citar el hallertauer y sobre todo sus derivados botánicos, así como el hersbrucker y sus derivados.
El lúpulo es muy delicado. Solamente se puede utilizar fresco durante los pocos meses de su cosecha, que coincide con la de la viña: finales de agosto a octubre, en el hemisferio norte, según las variedades y el sitio. Fuera de este intervalo temporal se tiene que acondicionar, de manera que el mercado presenta diversas formas que van desde el lúpulo deshidratado hasta extracto de lúpulo. Lógicamente, en cada manipulación se van perdiendo características y no es lo mismo utilizar un lúpulo fresco o congelado que un aceite de concentrado de lúpulo. El efecto organoléptico sobre la cerveza es muy diferente. La variedad y el frescor del lúpulo influyen muy sensiblemente en la calidad final de la cerveza. Las formas de uso son en extracto, pellet o en polvo; aunque la forma más habitual es en pellet que, con un buen acondicionamiento frigorífico, conserva muy bien sus ácidos alfa y sus aceites esenciales como mirceno, humuleno, cariofileno y farnesano.
Tiene un aceite esencial muy perfumado y compuestos oxigenados, por esto tiene efectos sedantes e hipnóticos.
Fuente.
El lúpulo (Humulus lupulus), es una de las tres especies de plantas del género humulus, de la familia de las Cannabáceas. Es oriunda de Europa, Asia occidental y Norteamérica.
Aunque frecuentemente se considera trepadora, no posee zarcillos ni ningún otro apéndice para este propósito, sino que se sirve de robustos tallos provistos de rígidas vellosidades inclinadas abajo. Es una herbácea perenne que puede alcanzar ocho metros de altura, con hojas palmato-lobuladas de 3 a 5 lóbulos dentados. Siendo una especie dioica, las flores femeninas y masculinas surgen en plantas separadas, las primeras, de color verde claro, se reúnen en amentos y son usadas como saborizante y agente estabilizador en la cerveza, las masculinas, amarillo verdosas, forman panículas. El fruto se denomina aquenio.
El ácido del lúpulo, ácidos α o alfa-ácidos, tiene un suave efecto antibiótico contra las bacterias Gram positivas y favorece la actividad de la levadura de malteado.
Ya utilizado por los romanos hace 2000 años en la fabricación de la cerveza, actualmente, en la elaboración occidental, el aditivo principal que se utiliza para hacer de contrapeso (de equilibrante si se prefiere) al dulzor de la malta es el lúpulo (Humulus lupulus). De esta planta se utiliza la flor hembra sin fecundar. En la base de sus bracteólas hay unas glándulas que contienen la lupulina, que es el ingrediente que aportará a la cerveza su sabor amargo y los aromas propios. Del amargor son responsables los ácidos amargos, y los aromas proceden de aceites esenciales constituidos en especial por compuestos bastante volátiles y delicados a base de ésteres y de resinas. Existen numerosas variedades botánicas del lúpulo que son objeto de investigaciones intensas. El lúpulo es la causa de la estimulación del apetito que produce la cerveza.
Básicamente se clasifican en tres categorías:
Lúpulos amargos
Estos lúpulos son los que aportan más elementos amargos que aromáticos. Los representantes más conocidos de esta categoría son el brewer's gold y el northern brewer o nordbrauer, aunque también existen especies más simples en aceites aromáticos pero que aportan un gran amargor como es el cascade.
Lúpulos aromáticos
Lógicamente, éstos aportan más elementos aromáticos que amargos. En este apartado se conocen especialmente el saaz/zatec que definen el estilo pilsener de cerveza, el spalt, el tettnanger y el hallertauer en el área alemana, y los kent goldings y fuggles en el área anglófona.
Lúpulos mixtos
Aportan ambas características juntas aunque menos acentuadas. Esta categoría es muy variable y mal definida. Deberíamos también citar el hallertauer y sobre todo sus derivados botánicos, así como el hersbrucker y sus derivados.
El lúpulo es muy delicado. Solamente se puede utilizar fresco durante los pocos meses de su cosecha, que coincide con la de la viña: finales de agosto a octubre, en el hemisferio norte, según las variedades y el sitio. Fuera de este intervalo temporal se tiene que acondicionar, de manera que el mercado presenta diversas formas que van desde el lúpulo deshidratado hasta extracto de lúpulo. Lógicamente, en cada manipulación se van perdiendo características y no es lo mismo utilizar un lúpulo fresco o congelado que un aceite de concentrado de lúpulo. El efecto organoléptico sobre la cerveza es muy diferente. La variedad y el frescor del lúpulo influyen muy sensiblemente en la calidad final de la cerveza. Las formas de uso son en extracto, pellet o en polvo; aunque la forma más habitual es en pellet que, con un buen acondicionamiento frigorífico, conserva muy bien sus ácidos alfa y sus aceites esenciales como mirceno, humuleno, cariofileno y farnesano.
Tiene un aceite esencial muy perfumado y compuestos oxigenados, por esto tiene efectos sedantes e hipnóticos.
Fuente.
viernes, 20 de julio de 2012
SON Muchotrigo
Cerveza: Muchotrigo
Cervecera: SON
Tipo: Weizenbier
Apariencia: color amarillo pajizo turbio, carbónico abundante, corona blanca abundante,
compacta y persistente.
Aroma: intensidad media, predomina el aroma a grano, el plátano y las especias, clavo,
presencia de levaduras, también tiene un puntito más fresco de lo habitual.
Sabor: cuerpo medio, carbónico abundante, refrescante y ligera, predomina el trigo y la
levadura pero con notas de plátano y especias. Alcohol muy bien integrado.
Maridaje: pastas o arroces.
Vaso recomendado: alargado tipo pils o weizen.
EBU: 15
ABV: 5%
Opinión personal: muy buena cerveza, muy bien hecha, redonda, equilibrada. De estilo alemán
pero un poco más ligera, por lo que permite beber más y también que sea un poco más
refrescante de lo habitual. Esta cerveza la descubrí también en la Feria de Noblejas, una grata
sorpresa que ahora podemos disfrutar en Madrid gracias a El Pedal. Al igual que el otro
ejemplo de esta nueva cervecera de Córdoba, el diseño no tiene desperdicio.
Nota personal: General 87/ Estilo 93
Cervecera: SON
Tipo: Weizenbier
Apariencia: color amarillo pajizo turbio, carbónico abundante, corona blanca abundante,
compacta y persistente.
Aroma: intensidad media, predomina el aroma a grano, el plátano y las especias, clavo,
presencia de levaduras, también tiene un puntito más fresco de lo habitual.
Sabor: cuerpo medio, carbónico abundante, refrescante y ligera, predomina el trigo y la
levadura pero con notas de plátano y especias. Alcohol muy bien integrado.
Maridaje: pastas o arroces.
Vaso recomendado: alargado tipo pils o weizen.
EBU: 15
ABV: 5%
Opinión personal: muy buena cerveza, muy bien hecha, redonda, equilibrada. De estilo alemán
pero un poco más ligera, por lo que permite beber más y también que sea un poco más
refrescante de lo habitual. Esta cerveza la descubrí también en la Feria de Noblejas, una grata
sorpresa que ahora podemos disfrutar en Madrid gracias a El Pedal. Al igual que el otro
ejemplo de esta nueva cervecera de Córdoba, el diseño no tiene desperdicio.
Nota personal: General 87/ Estilo 93
jueves, 19 de julio de 2012
Birrabox
Birrabox es un proyecto que acaba de nacer y que pretende acercar cervezas de calidad a aquellos que estén interesados en el mundillo cervecil. Es un servicio de suscripción con el que cada mes envían una selección de tres cervezas (2 unidades de cada), con el objetivo de dar a descubrir al público nuevas cervezas, que se salgan de la línea habitual y ayudar así a ampliar poco a poco la cultura cervecera de aquellos que quieran. Además, la idea es que se puedan adquirir cajas completas de las cervezas que más han gustado, con un precio reducido.
Este mes han empezado con las siguientes tres cervezas:
- La Trappe Witte
- Krombacher
- L'Anjub Lug
Birrabox se une a otro de los proyectos que ya tenían en marcha, Frutabox http://www.frutabox.com en el que cada mes envían una caja de fruta seleccionada, ofreciendo diversas opciones para todos los gustos.
Para septiembre, también tienen previsto también el lanzamiento de Vinusbox, con el mismo concepto, recibir cada mes un par de botellas de vino distintas, que se salgan de lo que podemos encontrar en cualquier bodega.
Este proyecto me parece especialmente interesante para aquellos que quieren descubrir nuevas cervezas pero no tiene tiempo para buscarlas o ir a comprarlas, aunque, evidentemente, cualquiera puede beneficiarse de sus ventajas.
Por cierto, para el que se preocupe por el tema, la entrega llega perfectamente, sin ningún desperfecto y con bastante información sobre cada cerveza, lo que hace que su disfrute sea óptimo.
Este mes han empezado con las siguientes tres cervezas:
- La Trappe Witte
- Krombacher
- L'Anjub Lug
Birrabox se une a otro de los proyectos que ya tenían en marcha, Frutabox http://www.frutabox.com en el que cada mes envían una caja de fruta seleccionada, ofreciendo diversas opciones para todos los gustos.
Para septiembre, también tienen previsto también el lanzamiento de Vinusbox, con el mismo concepto, recibir cada mes un par de botellas de vino distintas, que se salgan de lo que podemos encontrar en cualquier bodega.
Este proyecto me parece especialmente interesante para aquellos que quieren descubrir nuevas cervezas pero no tiene tiempo para buscarlas o ir a comprarlas, aunque, evidentemente, cualquiera puede beneficiarse de sus ventajas.
Por cierto, para el que se preocupe por el tema, la entrega llega perfectamente, sin ningún desperfecto y con bastante información sobre cada cerveza, lo que hace que su disfrute sea óptimo.
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