Cerveza: Hopvana
Cervecera: Guinea Pigs
Tipo: IPA
Apariencia: color caramelo, reflejos anaranjados, bastante turbia, poco carbónico, corona beige, compacta y persistente.
Aroma: muy intenso, predomina lo frutal: melocotón, mango, uva verde, algo cítrico.
Sabor: cuerpo medio, gusto general amargo, toque herbal, frutas, resina, frutos secos, final seco, retrogusto largo. Alcohol muy bien integrado.
Maridaje: thai.
Vaso recomendado: tulipa
IBU: 80
ABV: 6,7%
Opinión personal: gran cerveza, tuve la oportunidad de probarla en la feria de Noblejas y en alguna otra ocasión, pero no había tenido la oportunidad de hacerle una nota de cata como se merece. El caso es que es una buena cerveza, bien hecha, equilibrada, compleja, pero que se deja beber bastante bien, una cerveza redonda. El método de elaboración es "continiously hopped" es decir, lupulización continua, en lugar de las tres cuotas clásicas, lo que, evidentemente le da ciertos matices. Como curiosidad, los lúpulos utilizados son de 3 continentes distintos: Hércules, de Europa, Columbus y Cascade, de EEUU y mi querido Nelson Sauvin del pais de los kiwis. El que quiera más info, puede echarle un ojo a su web. Por cierto, el diseño está guapísimo!
Nota personal: General 89/ Estilo 92
viernes, 31 de agosto de 2012
miércoles, 29 de agosto de 2012
Cantillon Iris
Cerveza: Iris
Cervecera: Cantillon (Bruselas)
Tipo: Lambic (pura)
Apariencia: color ámbar claro, turbio, carbónico medio, corona escasa y desaparece rápido.
Aroma: muy intenso, mucha manzana verde, sidra y muy funky, terroso, pero también más cítrico de lo habitual, también se nota bastante el grano.
Sabor: muy intenso, cuerpo medio, mucha manzana verde, funky, sabe bastante a grano, agrio, pero final seco y ligeramente amargo, toque cítrico y herbal, salvaje y ligeramente vínica. Retrogusto larguísimo. Alcohol muy bien integrado.
Maridaje: quesos, foie.
Vaso recomendado: porrón (confirmado)
ABV: 5%
Ratebeer: Overall 99/Style 97
Opinión personal: otra joya de Cantillon, en este caso es una lambic pura, es decir, sin mezclar con otra mas vieja o mas joven (geuze), sin azúcar añadido (faro) ni frutas (kriek, etc) pero aún así tiene muchas peculiaridades: en primer lugar, no lleva trigo, como las típicas lambic, sino que es 100% pale ale, además tiene mitad de lúpulos secos, como lleva normalmente, pero también tiene la otra mitad de lúpulos frescos, lo que le da ese carácter herbal y cítrico, así como un amargor superior al habitual. Se mantiene dos años en barriles y después, dos semanas antes de embotellarla se le vuelve a echar lúpulo, lo que se llama “cold hopping”, aportando así más aroma y un puntito de amargor. Pues eso, un auténtico lujo de cerveza, muy bien hecha, muy compleja, pero sorprendentemente fácil de beber. Creo que es el punto de partida perfecto para entender lo que son las lambic, ya que tiene todos los sabores de una forma muy pura, como muy cruda, pero sin ser excesivo. Lo que más me ha llamado la atención es que no hay ni rastro del habitual aroma y sabor a vinagre de Módena. Tomarse esto en una terracita en pleno centro de Madrid, es espectacular y se puede hacer en el Pedal. Si alguien quiere leer otra impresión sobre esta birra, lo puede hacer en el blog de Lupuloadicto.
Nota personal: General 98/ Estilo 100
Cervecera: Cantillon (Bruselas)
Tipo: Lambic (pura)
Apariencia: color ámbar claro, turbio, carbónico medio, corona escasa y desaparece rápido.
Aroma: muy intenso, mucha manzana verde, sidra y muy funky, terroso, pero también más cítrico de lo habitual, también se nota bastante el grano.
Sabor: muy intenso, cuerpo medio, mucha manzana verde, funky, sabe bastante a grano, agrio, pero final seco y ligeramente amargo, toque cítrico y herbal, salvaje y ligeramente vínica. Retrogusto larguísimo. Alcohol muy bien integrado.
Maridaje: quesos, foie.
Vaso recomendado: porrón (confirmado)
ABV: 5%
Ratebeer: Overall 99/Style 97
Opinión personal: otra joya de Cantillon, en este caso es una lambic pura, es decir, sin mezclar con otra mas vieja o mas joven (geuze), sin azúcar añadido (faro) ni frutas (kriek, etc) pero aún así tiene muchas peculiaridades: en primer lugar, no lleva trigo, como las típicas lambic, sino que es 100% pale ale, además tiene mitad de lúpulos secos, como lleva normalmente, pero también tiene la otra mitad de lúpulos frescos, lo que le da ese carácter herbal y cítrico, así como un amargor superior al habitual. Se mantiene dos años en barriles y después, dos semanas antes de embotellarla se le vuelve a echar lúpulo, lo que se llama “cold hopping”, aportando así más aroma y un puntito de amargor. Pues eso, un auténtico lujo de cerveza, muy bien hecha, muy compleja, pero sorprendentemente fácil de beber. Creo que es el punto de partida perfecto para entender lo que son las lambic, ya que tiene todos los sabores de una forma muy pura, como muy cruda, pero sin ser excesivo. Lo que más me ha llamado la atención es que no hay ni rastro del habitual aroma y sabor a vinagre de Módena. Tomarse esto en una terracita en pleno centro de Madrid, es espectacular y se puede hacer en el Pedal. Si alguien quiere leer otra impresión sobre esta birra, lo puede hacer en el blog de Lupuloadicto.
Nota personal: General 98/ Estilo 100
lunes, 27 de agosto de 2012
AleSmith Old Numbskull
Cerveza: Old Numbskull
Cervecera: Alesmith (San Diego, USA)
Tipo: Barley wine
Apariencia: color rojo anaranjado, nada turbio, muy bonito, recuerda un poco al brandy, poco carbónico, corona escasa de color beige, desaparece rápido. Puntito alcohólico.
Aroma: muy intenso, complejísimo, domina el lúpulo: resina, pino y cítricos, después pasa a dominar la malta, vainilla y caramelo, con el paso del tiempo, el lúpulo apenas se percibe ya.
Sabor: mucho cuerpo, muy complejo, predomina absolutamente la malta, caramelo, vainilla, especias, frutos secos, nueces, algo de humo, pasas... Alcohol mejor integrado que en la nariz.
Maridaje: digestivo
Vaso recomendado: snifter
ABV: 11%
Ratebeer: Overall 100/Style 99
Opinión personal: espectacular, ¿qué voy a decir? una cerveza complejísima, pero bastante equilibrada, muchísimos matices y cambia mucho a lo largo de la sesión. Aunque no soy muy fan de las barleys, delante de cosas como esta sólo cabe la admiración. Quizá el único punto negativo es que es un poco demasiado en todo, quiero decir, que tiene grandes cantidades de lúpulo y de malta y eso mismo hace que al principio sean demasiados estímulos, que nos desborda un poco y hace difícil concentrarse en un aspecto en concreto de la birra, lo mismo que me ocurría con la Nøgne Ø # 100. Por cierto, si alguien quiere más información sobre la cervecera u otros caldos, que no dude en visitar la entrada de JAB al respecto.
Nota personal: General 99/ Estilo 96
Cervecera: Alesmith (San Diego, USA)
Tipo: Barley wine
Apariencia: color rojo anaranjado, nada turbio, muy bonito, recuerda un poco al brandy, poco carbónico, corona escasa de color beige, desaparece rápido. Puntito alcohólico.
Aroma: muy intenso, complejísimo, domina el lúpulo: resina, pino y cítricos, después pasa a dominar la malta, vainilla y caramelo, con el paso del tiempo, el lúpulo apenas se percibe ya.
Sabor: mucho cuerpo, muy complejo, predomina absolutamente la malta, caramelo, vainilla, especias, frutos secos, nueces, algo de humo, pasas... Alcohol mejor integrado que en la nariz.
Maridaje: digestivo
Vaso recomendado: snifter
ABV: 11%
Ratebeer: Overall 100/Style 99
Opinión personal: espectacular, ¿qué voy a decir? una cerveza complejísima, pero bastante equilibrada, muchísimos matices y cambia mucho a lo largo de la sesión. Aunque no soy muy fan de las barleys, delante de cosas como esta sólo cabe la admiración. Quizá el único punto negativo es que es un poco demasiado en todo, quiero decir, que tiene grandes cantidades de lúpulo y de malta y eso mismo hace que al principio sean demasiados estímulos, que nos desborda un poco y hace difícil concentrarse en un aspecto en concreto de la birra, lo mismo que me ocurría con la Nøgne Ø # 100. Por cierto, si alguien quiere más información sobre la cervecera u otros caldos, que no dude en visitar la entrada de JAB al respecto.
Nota personal: General 99/ Estilo 96
sábado, 25 de agosto de 2012
¿Ilustración o romanticismo cervecil?
Excusatio non petita accusatio manifesta, es decir, excusa no pedida, acusación manifiesta, si damos una excusa antes de que alguien nos la pida es porque nos estamos acusando a nosotros mismos. Creo que es una verdad como una casa, pero aún así voy a empezar (de nuevo) con una excusa: puede que suene un poco pretencioso llevar los conceptos de Ilustración o Romanticismo al mundo de la cerveza y, aunque su intención es la de expresar y aclarar algunas ideas, puede que sólo sirvan, en realidad para confundir más al no ser suficientemente claros. Por todo ello, pido disculpas de antemano, lo mejor sería discutir esto peripatéticamente con una jarra de cerveza en la mano, pero como no todo es posible, sólo quiero expresar una reflexión, a la que llevo mucho tiempo dándole vueltas.
Dicho esto, lo primero que hay que hacer es definir los términos, en este caso Ilustración y Romanticismo. Por Ilustración se entiende el movimiento cultural del Siglo XVIII desarrollado especialmente en Inglaterra, Francia y Alemania basado en la confianza en la razón para combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y así construir un mundo mejor. Fruto de la Ilustración es el capitalismo, la Revolución Francesa, la Revolución Industrial, la Enciclopedia, el neoclasicismo…
Si los movimientos culturales y sociales fuesen superhéroes y la Ilustración fuese Superman, el Romanticismo sería su Lex Luthor. Por su puesto vamos a tomar la acepción original de “Romanticismo”, desde el plano cultural, no la de poner velitas y manteles rosas el día de San Valentín, esto no es más que una degeneración de la concepción original. Es cierto que, históricamente es un poco posterior, de hecho surge como reacción a la anterior, pero también fueron coetáneos, el Romanticismo se inició a mediados del Siglo XVIII y alcanzó su mayor esplendor a principios del Siglo XIX. Como hemos dicho surge como reacción al hiper racionalismo ilustrado, proponiendo una vuelta a los sentimientos, olvidar el constreñimiento al que nos somete la razón y dejarnos guiar un poco más por lo sensible, ser mas dionisíaco y menos apolíneo, de tal forma que el creador es el genio, que posee un don natural y no un técnico que se conoce al dedillo la ciencia y la tecnología que le permite desarrollar lo que sea. De esta forma da mayor prioridad a la originalidad y a la creatividad, lo subjetivo e individual. Como se puede suponer, las consecuencias de esto no fueron tanto “oficiales”, no establecen una nueva forma de economía o de organización del Estado ni una nueva ciencia, como ocurría con la Ilustración, sus consecuencias son especialmente artísticas, como la novela gótica o Beethoven, aunque es importante el papel que juega en la formación de los nacionalismos, como forma de creación de las identidades de los individuos, aunque eso es harina de otro costal.
Vale y ¿qué lechecitas tiene esto que ver con la malta, el lúpulo, la levadura y el agua? Pues muy fácil, desde mi punto de vista, hay dos formas de actuar a la hora de elaborar algo, lo que sea: la ilustrada y la romántica (evidentemente, es una forma de clasificar, por supuesto que hay muchas otras). El ilustrado sería aquel que procede de forma completamente racional, de forma ordenada, planteándose el punto de partida, los objetivos buscados, cual es la mejor forma de hacerlo, etc. El romántico, en cambio, es el visceral, aquel intuye lo que quiere hacer y va probando, de forma menos racional, sin planteárselo todo de una forma sistemática.
Si trasladamos esta categorización a la forma de elaborar cervezas, tenemos dos actitudes muy diferentes, la del que, por ejemplo, ha estado estudiando en detalle durante mucho tiempo el proceso de elaboración, tiene muy claro que es lo que quiere hacer, realiza mil notas antes de ponerse a elaborar, prueba los distintos tipos de levaduras y establece las diferencias entre ellas, hace tests con las diferentes recetas antes de sacarla, tiene un control absoluto de las temperaturas y densidades, realiza los descansos adecuados para que estar descansado y así poder estar más atento y concentrado… el romántico en cambio, se remanga y se pone directamente a ello, de repente se le ocurre echar una cosa que no se le había pasado por la cabeza antes y resulta que sale una cosa nueva, original y muy buena, o que es una mierda y arruina todo el lote, puede ver una luz y subir un poco la temperatura de fermentación una cerveza que pretendía ser normalita pero así fuerza la aparición de los esteres, de tal forma que de un lote a otro varía completamente, o no vuelve a hacer esa birra, o vaya usted a saber.
El caso es que a mí me parece que hay maestros cerveceros de estas dos tendencias, no quiero poner ejemplos aunque tengo algunos clarísimos, porque, aunque a mí ambas posturas me parecen positivas pero sé que hay gente que no piensa así, creo que a todo el mundo se nos puede ocurrir alguno de estos. Las dos formas tienen sus aspectos positivos: el ilustrado te va a sacar cosas que siempre son, como mínimo correctas, no te va a sacar una mala cerveza, te puede gustar más o menos, evidentemente, porque es subjetivo, pero sabes que mala no va a ser. En cambio, es poco probable que no te sorprenda, que no haga un locurón que sea una sorpresa que no te esperes, está más cerca del científico. El romántico en cambio te puede sorprender mucho, puede hacer un cervezón como la copa de un pino, pero es irregular, te puede hacer eso como una mierda que no esté bien hecha, contaminada o lo que sea, está más cerca del artista.
Por lo tanto, como siempre, el viejo Aristóteles sigue tendiendo algo que decir: la virtud está en el término medio, en el equilibrio entre una actitud y la otra, eso sí, ese equilibrio es muy difícil de alcanzar.
Dicho esto, lo primero que hay que hacer es definir los términos, en este caso Ilustración y Romanticismo. Por Ilustración se entiende el movimiento cultural del Siglo XVIII desarrollado especialmente en Inglaterra, Francia y Alemania basado en la confianza en la razón para combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y así construir un mundo mejor. Fruto de la Ilustración es el capitalismo, la Revolución Francesa, la Revolución Industrial, la Enciclopedia, el neoclasicismo…
Si los movimientos culturales y sociales fuesen superhéroes y la Ilustración fuese Superman, el Romanticismo sería su Lex Luthor. Por su puesto vamos a tomar la acepción original de “Romanticismo”, desde el plano cultural, no la de poner velitas y manteles rosas el día de San Valentín, esto no es más que una degeneración de la concepción original. Es cierto que, históricamente es un poco posterior, de hecho surge como reacción a la anterior, pero también fueron coetáneos, el Romanticismo se inició a mediados del Siglo XVIII y alcanzó su mayor esplendor a principios del Siglo XIX. Como hemos dicho surge como reacción al hiper racionalismo ilustrado, proponiendo una vuelta a los sentimientos, olvidar el constreñimiento al que nos somete la razón y dejarnos guiar un poco más por lo sensible, ser mas dionisíaco y menos apolíneo, de tal forma que el creador es el genio, que posee un don natural y no un técnico que se conoce al dedillo la ciencia y la tecnología que le permite desarrollar lo que sea. De esta forma da mayor prioridad a la originalidad y a la creatividad, lo subjetivo e individual. Como se puede suponer, las consecuencias de esto no fueron tanto “oficiales”, no establecen una nueva forma de economía o de organización del Estado ni una nueva ciencia, como ocurría con la Ilustración, sus consecuencias son especialmente artísticas, como la novela gótica o Beethoven, aunque es importante el papel que juega en la formación de los nacionalismos, como forma de creación de las identidades de los individuos, aunque eso es harina de otro costal.
Vale y ¿qué lechecitas tiene esto que ver con la malta, el lúpulo, la levadura y el agua? Pues muy fácil, desde mi punto de vista, hay dos formas de actuar a la hora de elaborar algo, lo que sea: la ilustrada y la romántica (evidentemente, es una forma de clasificar, por supuesto que hay muchas otras). El ilustrado sería aquel que procede de forma completamente racional, de forma ordenada, planteándose el punto de partida, los objetivos buscados, cual es la mejor forma de hacerlo, etc. El romántico, en cambio, es el visceral, aquel intuye lo que quiere hacer y va probando, de forma menos racional, sin planteárselo todo de una forma sistemática.
Si trasladamos esta categorización a la forma de elaborar cervezas, tenemos dos actitudes muy diferentes, la del que, por ejemplo, ha estado estudiando en detalle durante mucho tiempo el proceso de elaboración, tiene muy claro que es lo que quiere hacer, realiza mil notas antes de ponerse a elaborar, prueba los distintos tipos de levaduras y establece las diferencias entre ellas, hace tests con las diferentes recetas antes de sacarla, tiene un control absoluto de las temperaturas y densidades, realiza los descansos adecuados para que estar descansado y así poder estar más atento y concentrado… el romántico en cambio, se remanga y se pone directamente a ello, de repente se le ocurre echar una cosa que no se le había pasado por la cabeza antes y resulta que sale una cosa nueva, original y muy buena, o que es una mierda y arruina todo el lote, puede ver una luz y subir un poco la temperatura de fermentación una cerveza que pretendía ser normalita pero así fuerza la aparición de los esteres, de tal forma que de un lote a otro varía completamente, o no vuelve a hacer esa birra, o vaya usted a saber.
El caso es que a mí me parece que hay maestros cerveceros de estas dos tendencias, no quiero poner ejemplos aunque tengo algunos clarísimos, porque, aunque a mí ambas posturas me parecen positivas pero sé que hay gente que no piensa así, creo que a todo el mundo se nos puede ocurrir alguno de estos. Las dos formas tienen sus aspectos positivos: el ilustrado te va a sacar cosas que siempre son, como mínimo correctas, no te va a sacar una mala cerveza, te puede gustar más o menos, evidentemente, porque es subjetivo, pero sabes que mala no va a ser. En cambio, es poco probable que no te sorprenda, que no haga un locurón que sea una sorpresa que no te esperes, está más cerca del científico. El romántico en cambio te puede sorprender mucho, puede hacer un cervezón como la copa de un pino, pero es irregular, te puede hacer eso como una mierda que no esté bien hecha, contaminada o lo que sea, está más cerca del artista.
Por lo tanto, como siempre, el viejo Aristóteles sigue tendiendo algo que decir: la virtud está en el término medio, en el equilibrio entre una actitud y la otra, eso sí, ese equilibrio es muy difícil de alcanzar.
viernes, 24 de agosto de 2012
3 Fonteinen Zwet.be
Cerveza: Zwet.be
Cervecera: 3 Fonteinen
Tipo: geuze-porter?
Apariencia: color negro oscuro, mucho carbónico aparente, corona media, cremosa y consistente de color beige oscuro.
Aroma: muy intenso, complejo y curioso: por un lado café, chocolate negro y torrefactos, por otro lado, vinagre de módena, sidra, manzana verde.
Sabor: como el aroma, muy intenso y poco habitual, pero de esperar, en un primer momento predomina el agrio, vinagre, manzana verde, uva blanca... después predomina el café y chocolate oscuro, aunque mantiene el toque funky. Final seco y extrañamente refrescante. Retrogusto larguísimo y complejo, en el que predomina el café. Alcohol muy bien integrado.
Maridaje: ceviche!
Vaso recomendado: tulipa o flauta.
ABV: 7%
Ratebeer: Overall 95/Style 95
Opinión personal: cerveza interesantísima pero sin estridencias, muy bien hecha y equilibrada. Se supone que es una porter fermentada con las levas de las lambic de 3 Fontainen, una de las mejores cerveceras especializadas en lámbicas. Como se desprende de la descripción es una cerveza muy conseguida, tiene las características de ambas cervezas, de una forma muy equilibrada, sin que las características de una predominen sobre las de la otra. A priori diría que una geuze-porter (el nombre se me ha ocurrido a mi, jejeje) es una locura, pero vistos los resultados, no es así. También es verdad que no la ha hecho cualquiera... por cierto, está hecha en De Proefbrouwerij, donde también Mikkeller ha hecho millones de cervezas, Brewdog, Emelisse, To Øl y muchos otros. De nuevo, no puedo comparar esta cerveza con ninguna otra porque no se parece a nada que hay probado, así que no le puedo poner una nota de estilo.
Nota personal: General 96
Cervecera: 3 Fonteinen
Tipo: geuze-porter?
Apariencia: color negro oscuro, mucho carbónico aparente, corona media, cremosa y consistente de color beige oscuro.
Aroma: muy intenso, complejo y curioso: por un lado café, chocolate negro y torrefactos, por otro lado, vinagre de módena, sidra, manzana verde.
Sabor: como el aroma, muy intenso y poco habitual, pero de esperar, en un primer momento predomina el agrio, vinagre, manzana verde, uva blanca... después predomina el café y chocolate oscuro, aunque mantiene el toque funky. Final seco y extrañamente refrescante. Retrogusto larguísimo y complejo, en el que predomina el café. Alcohol muy bien integrado.
Maridaje: ceviche!
Vaso recomendado: tulipa o flauta.
ABV: 7%
Ratebeer: Overall 95/Style 95
Opinión personal: cerveza interesantísima pero sin estridencias, muy bien hecha y equilibrada. Se supone que es una porter fermentada con las levas de las lambic de 3 Fontainen, una de las mejores cerveceras especializadas en lámbicas. Como se desprende de la descripción es una cerveza muy conseguida, tiene las características de ambas cervezas, de una forma muy equilibrada, sin que las características de una predominen sobre las de la otra. A priori diría que una geuze-porter (el nombre se me ha ocurrido a mi, jejeje) es una locura, pero vistos los resultados, no es así. También es verdad que no la ha hecho cualquiera... por cierto, está hecha en De Proefbrouwerij, donde también Mikkeller ha hecho millones de cervezas, Brewdog, Emelisse, To Øl y muchos otros. De nuevo, no puedo comparar esta cerveza con ninguna otra porque no se parece a nada que hay probado, así que no le puedo poner una nota de estilo.
Nota personal: General 96
miércoles, 22 de agosto de 2012
Westbrook Biere Pales De L’inde Farmhouse IPA
Cerveza: Biere Pales De L’inde
Cervecera: Westbrook
Tipo: Farmhouse IPA
Apariencia: color naranja brillante, turbio, mucho carbónico, corona estilo saison, con las burbujas pequeñas que sube por el lateral, de color beige.
Aroma: abundante y complejo, por un lado se nota el brett: manzana verde, funky, terroso, uva verde y por otro lado se notan algunas notas más afrutadas, especialmente melocotón.
Sabor: muy intenso y muy seco, bastante funky, terroso, alcohol muy bien integrado, muy herbal, fresca, refrescante, toques cítricos, naranja y al final de la sesión destaca más la base maltosa, caramelo y vainilla.
Maridaje: unos langostinos a la plancha ;)
Vaso recomendado: tulipa
IBU: 45
ABV: 7,3%
Ratebeer: Overall 97/Style 93
Opinión personal: gran cerveza, muy interesante y muy bien elaborada. Muy compleja, con muchos matices pero a la vez muy fácil de beber. Es realmente una mezcla entre una IPA y una saison o farmhouse ale (ale de granja) aunque predomina la saison. Sigue la misma receta que la IPA de la casa pero fermentada con levaduras de saison, en lugar de las habituales, y dos cepas diferentes de brettanomyces, que es lo que le da ese toque de auténtica saison. A todo esto le hacen también un dry hopping con Galaxy, de ahí su complejidad. Como se puede ver abajo, el diseño está chulo y además en la propia etiqueta avisan: si quieres que se note mas el carácter fresco de los lúpulos, consumir lo antes posibles, si prefieres que se note más el carácter del brett, deja reposar. Yo quería dejarla reposar, pero no he resistido la tentación, así que mi experiencia no ha sido la de una cosa ni la otra, sino la mezcla de ambas, el equilibrio, que es lo que mas me gustaba de esta birra... Es una cerveza de temporada, lo cual mantiene el espíritu de la saison, lo único malo es que esa temporada no es la que debería ser, ya que la producen de febrero a marzo, debería ser en verano, pero nunca llueve a gusto de todos.
Nota personal: General 96/Estilo 94
Cervecera: Westbrook
Tipo: Farmhouse IPA
Apariencia: color naranja brillante, turbio, mucho carbónico, corona estilo saison, con las burbujas pequeñas que sube por el lateral, de color beige.
Aroma: abundante y complejo, por un lado se nota el brett: manzana verde, funky, terroso, uva verde y por otro lado se notan algunas notas más afrutadas, especialmente melocotón.
Sabor: muy intenso y muy seco, bastante funky, terroso, alcohol muy bien integrado, muy herbal, fresca, refrescante, toques cítricos, naranja y al final de la sesión destaca más la base maltosa, caramelo y vainilla.
Maridaje: unos langostinos a la plancha ;)
Vaso recomendado: tulipa
IBU: 45
ABV: 7,3%
Ratebeer: Overall 97/Style 93
Opinión personal: gran cerveza, muy interesante y muy bien elaborada. Muy compleja, con muchos matices pero a la vez muy fácil de beber. Es realmente una mezcla entre una IPA y una saison o farmhouse ale (ale de granja) aunque predomina la saison. Sigue la misma receta que la IPA de la casa pero fermentada con levaduras de saison, en lugar de las habituales, y dos cepas diferentes de brettanomyces, que es lo que le da ese toque de auténtica saison. A todo esto le hacen también un dry hopping con Galaxy, de ahí su complejidad. Como se puede ver abajo, el diseño está chulo y además en la propia etiqueta avisan: si quieres que se note mas el carácter fresco de los lúpulos, consumir lo antes posibles, si prefieres que se note más el carácter del brett, deja reposar. Yo quería dejarla reposar, pero no he resistido la tentación, así que mi experiencia no ha sido la de una cosa ni la otra, sino la mezcla de ambas, el equilibrio, que es lo que mas me gustaba de esta birra... Es una cerveza de temporada, lo cual mantiene el espíritu de la saison, lo único malo es que esa temporada no es la que debería ser, ya que la producen de febrero a marzo, debería ser en verano, pero nunca llueve a gusto de todos.
Nota personal: General 96/Estilo 94
lunes, 20 de agosto de 2012
De Molen Nood & Deugd
Cerveza: Nood & Deugd
Cervecera: De Molen
Tipo: Schwarzbier
Apariencia: color negro oscuro pero no completamente opaco, ligeros reflejos rojizos, mucho poso. Corona escasa, color beige claro. Carbónico escaso.
Aroma: intensidad media, muy curioso y complejo, es seco, predomina el humo, toques florales, me recuerda a la miel cuando se solidifica (sé que suena un poco raruno)
Sabor: cuerpo medio, bastante complejo, se nota el toque ahumado pero no tanto como era de esperar, seco, muchos furtos secos, avellanas, nueces, notas de madera, torrefactos. Alcohol bien integrado.
Maridaje: salchichas ahumadas, cecina, embutidos.
Vaso recomendado: alargado tipo Pils o jarra.
ABV: 6,2%
Ratebeer: Overall 83/Style 91
Opinión personal: cerveza muy original, muy bien hecha, equilibrada, pero sorprendente y muy fácil de beber, lo que la convierte en una birra bastante interesante. La historia de la receta también es bastante curiosa, parece ser que estaban elaborando la Donder & Bliksem, su Bohemian Lager, cuando se confundieron con el tipo de malta que le añadieron, dando lugar a esta nueva receta, de ahí el nombre, Nood & Deugd, que significa Necesidades & Virtudes.
Nota personal: General 82/Estilo 86
Cervecera: De Molen
Tipo: Schwarzbier
Apariencia: color negro oscuro pero no completamente opaco, ligeros reflejos rojizos, mucho poso. Corona escasa, color beige claro. Carbónico escaso.
Aroma: intensidad media, muy curioso y complejo, es seco, predomina el humo, toques florales, me recuerda a la miel cuando se solidifica (sé que suena un poco raruno)
Sabor: cuerpo medio, bastante complejo, se nota el toque ahumado pero no tanto como era de esperar, seco, muchos furtos secos, avellanas, nueces, notas de madera, torrefactos. Alcohol bien integrado.
Maridaje: salchichas ahumadas, cecina, embutidos.
Vaso recomendado: alargado tipo Pils o jarra.
ABV: 6,2%
Ratebeer: Overall 83/Style 91
Opinión personal: cerveza muy original, muy bien hecha, equilibrada, pero sorprendente y muy fácil de beber, lo que la convierte en una birra bastante interesante. La historia de la receta también es bastante curiosa, parece ser que estaban elaborando la Donder & Bliksem, su Bohemian Lager, cuando se confundieron con el tipo de malta que le añadieron, dando lugar a esta nueva receta, de ahí el nombre, Nood & Deugd, que significa Necesidades & Virtudes.
Nota personal: General 82/Estilo 86
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