
El origen del concepto de las cervezas de sesión está en los períodos de consumo de alcohol permitidos en Inglaterra que fueron impuestos a los trabajadores durante la Primera Guerra Mundial. Estos trabajadores necesitaban una cerveza que se pudiese beber adecuadamente en un espacio máximo de 4 horas sin que tuviesen problemas luego a la hora de volver a sus puestos de trabajo o no ser arrestados por embriaguez y alteración del orden público al volver a sus casas. Estas "Sesiones" fueron establecidas por el gobierno y de tal forma que se diseñó un tipo de cerveza que cumpliese esos requisitos, una cerveza que se pueda beber socialmente y en grandes cantidades sin acabar perjudicado. Las cervezas de sesión más habituales de la época solía ser la de cervezas de barril, Mild o Bitter, con un máximo de 4% ABV.
Aunque el término “Cerveza de sesión” conserva, más o menos su significado original, todavía no existe una definición estandar a la que atenerse. En Beeradvocate.com la definen como cualquier cerveza que contiene no más de 5 % ABV, con un equilibrio entre los caracteres de malta y los del lúpulo y, típicamente, un acabado limpio, haciendo así una cerveza muy bebible. El propósito de una cerveza de sesión sigue siendo el de permitir que un bebedor de cerveza pueda tomarse unas cuantas, dentro de un plazo razonable, sin que llegue a emborracharse. Se toma el ABV del 5 % como medida estándar porque parece ser cantidad óptima para todos.
Recientemente, en Estados Unidos, Bryson Lew también ha definido la cerveza sesión como aquella de un máximo de 4,5% ABV. La Asociación de cerveceros americanos ha adoptado una nueva categoría dentro de su Festival de la Cerveza que establece una "cerveza de sesión" es cualquier tipo de cerveza que tenga menos en fuerza de la que se describe en las directrices de ese estilo clásico, la idea es la de llegar a un equilibrio entre el carácter del estilo y el contenido de alcohol inferior. Las cervezas de esta categoría no deben exceder de 4,1% de alcohol en peso (5,1% de alcohol en volumen) y un amargor de entre 10 y 30 IBUs.
Tradicionalmente, en Bélgica ha existido algo parecido, conocido como cerveza de mesa (tafelbier) es una cerveza de bajo contenido de alcohol (por lo general no más de 1,5%) Suele vendida en botellas grandes para ser bebida con las comidas. En lo últimos años ha ido perdiendo popularidad debido al creciente consumo de refrescos y agua embotellada. Suele ser rubia o tostada y tradicionalmente era servida en los comedores escolares hasta la década de 1970, varias organizaciones presentaron propuestas para reinstaurar esta costumbre ya que la cerveza de mesa se considera más saludable que los refrescos. Algunos bares sirven un vaso de lager con un poco de cerveza de mesa, para disminuir un poco el carbónico y que lo endulce un poco.
Pues bien, dicho esto, quiero romper una lanza a favor de las cervezas de sesión. Es cierto que la mayoría de las Mild y las Bitter son un poco sosas, por lo menos para mí, pero se pueden y creo que se deben elaborar cervezas de calidad de baja graduación, porque a la gente que nos gusta disfrutar de una cerveza, generalmente nos gusta hacerlo socialmente y por lo tanto, tomarnos unas cuantas, lo cual es imposible si la cantidad del alcohol es muy alta. A todos nos gusta tomarnos una Barley Wine o una Quadrupel, de estas podemos tomarnos una o dos, como mucho, mientras que a veces lo que apetece estar un buen rato sentado a una mesa o en una terraza, charlando durante horas y bebiendo varias cervezas. Por eso, aunque me encanten las cervezas de mucha graduación, creo que debería haber más cervezas de alta calidad y de baja graduación, como la Guineu Riner, que se comentaba el otro día en el blog de Hipos Urinatum o la Steam beer de Anchor, por poner algunos ejemplos.





